Misión: Salvar al rey emérito y garantizar la monarquía.

Ayúdanos a difundir nuestra información

Es cuestión de días para que se produzca el regreso del rey emérito a su antiguo reino. Nadie duda que Juan Carlos I, volverá libre de culpas y cargas.  El ex jefe del Estado regresará inmaculado y con archivo de todas las investigaciones en su contra bajo el brazo.  No es una cuestión accidental o fortuita, que todo haya salido bien para el mayor de los Borbones. No fue el azar el que libró al rey de su destierro obligado por las noticias sobre su fortuna opaca, amores prohibidos y un reino totalmente podrido.

En su caso, todos los nodos de poder construidos durante su reinado cumplieron con su misión: Salvar al rey y garantizar la monarquía.

Las maniobras realizadas por la Fiscalía, Hacienda, etc.,  evidencian la operación del Estado español para salvar a su monarca.

El pasado 25 de febrero, Juan Carlos I, pagó más de cuatro millones al fisco en una segunda regularización por rentas no declaradas durante varios ejercicios fiscales, con este pago, Juan Carlos I reconocía el fraude pero, al adelantarse a presentar la regularización antes de que se le comunicara la apertura de la investigación, intentaba eludir el delito fiscal.

Contactos con Hacienda

Javier Sánchez Junco, abogado de Juan Carlos I, mantuvo relaciones de primer nivel con el Ministerio de Hacienda.  Así pudo  activarse el primer «cortafuego»,  antes que saltaran las alarmas.

La legislación prevé que cualquier contribuyente pueda evitar ser acusado de delito fiscal si abona su deuda antes de que Hacienda o la justicia le notifiquen el inicio de actuaciones. El artículo 305.4 del Código Penal considera “regularizada la situación tributaria” cuando se haya procedido por el contribuyente al completo reconocimiento y pago de la deuda, antes de que se le haya notificado por la Administración tributaria el inicio de actuaciones de comprobación o investigación tendentes a la determinación de las deudas tributarias objeto de la regularización o […] antes de que el ministerio fiscal, el abogado del Estado o el representante procesal de la Administración autonómica, foral o local de que se trate, interponga querella o denuncia contra aquél dirigida, o antes de que el ministerio fiscal o el juez de instrucción realicen actuaciones que le permitan tener conocimiento formal de la iniciación de diligencias”.

La Fiscalía del Supremo notificaba al emérito de sus investigaciones.

Regularizaciones que  se dan bajo los criterios de «espontáneas y voluntarias». Es evidente que el rey Emérito, tuvo acceso a todas las investigaciones que se instruían en Fiscalía.

El diario El País publicó a finales de septiembre, que el teniente fiscal del Tribunal Supremo, Juan Ignacio Campos -fallecido recientemente-, habría notificado al rey emérito en junio, noviembre y diciembre del 2020 de la apertura de las tres investigaciones que llevaba a cabo para invitarle a personarse en las diligencias. No lo hizo. Lo que sí hizo fue presentar ante la Agencia Tributaria dos regularizaciones para evitar un delito fiscal. En la primera, en diciembre pasado, pagó 678.393 euros y en la segunda, en febrero, casi 4,4 millones, por impago de impuestos, intereses y recargos entre el 2016, el 2017 y el 2018.

El Fiscal Suizo de forma insólita decide archivar las investigaciones sobre los 100 millones de dólares que Juan Carlos I, recibió de la dictadura Saudí.

Trascendió el pasado 13 de diciembre, que el Fiscal  suizo Yves Bertossa, archivaba las investigaciones contra el emérito.  Tres años de investigación que terminaron en la basura, al no poder «acreditar» que los 65 millones recibidos por Juan Carlos I de Arabia Saudí tenían un origen ilegal. Cabe destacar que para condenar al rey por blanqueo, debía demostrarse el origen de los fondos, situación que  de forma insólita no ocurrió.

No obstante, el fiscal reconoce en su auto las maniobras del Estado español para salvar a su rey : “no ha permitido establecer un vínculo suficiente entre la cantidad recibida [por el rey emérito] de Arabia Saudí y la celebración de los contratos para la construcción del tren de alta velocidad”. “La información recibida de las autoridades españolas no permitió confirmar las sospechas de un vínculo entre la transferencia de USD 100.000.000 [dólares] y un posible pacto de corrupción relacionados con la construcción del citado tren. El envío de una comisión rogatoria a Arabia en este punto con toda probabilidad estaría condenada al fracaso. La obtención de pruebas en este Estado se considera muy difícil”, señala el auto de archivo.

El último fuego sofocado: Paralizada la comparecencia de la actriz Bárbara Rey.

Los buenos lacayos del rey, en la Mesa de la Comisión de Interior del Senado, formada por tres miembros del PSOE y dos del PP,  votaron en contra de la comparecencia de Bárbara Rey, que finalmente no tendrá que  explicar si recibió dinero por ocultar su relación con el rey Juan Carlos y otros altos cargos del Estado.

El senador de Compromís, Carles Mulet, había presentado una solicitud en la Mesa de la Comisión del Senado con la intención de que Bárbara Rey «explicara la veracidad de las informaciones publicadas según las cuales supuestamente recibió por parte de personas del entonces CESID, u otros altos estamentos del Estado ingentes cantidades de dinero público de fondos reservados y posibles prebendas como la contratación por parte de una televisión autonómica para que no hiciese públicas sus supuestas relaciones con supuestos altos cargos del Estado».

Bienvenido sea el rey emérito.

El regreso de rey emérito

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.