Libertades y garantías frente a la vacunación obligatoria.

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Los gobiernos de Europa, imponen nuevas y duras restricciones a los ciudadanos que libre y conscientemente decidieron no vacunarse. Una persona mayor de edad, se presupone que tiene la suficiente madurez para adoptar las decisiones que mejor le convengan a su vida. Al cumplir los dieciocho años se considera que, jurídicamente obtiene plena capacidad para realizar actos jurídicos válidos y ser responsables de los mismos. Es decir, se puede votar y ser votado, firmar cualquier tipo de contrato, comprar o vender cosas, ejercer acciones jurídicas, ser titular de negocios etc., y, en consecuencia, ser responsable personalmente de las consecuencias de todos tus actos. Pero estas cuestiones jurídico-filosóficas, no importan para los gobiernos europeos que están impulsando restricciones a la libre circulación y obligando a las personas a elegir entre vacunarse o renunciar a la vida social, laboral, etc.

Parece que los actuales dirigentes políticos olvidan que la Unión Europea se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías, según lo establecido en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea (TUE). Es evidente que sus imposiciones no solamente polarizan y dividen a la sociedad, sino que son contrarias al Derecho de la Unión.

Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Es un documento en el que se recogen todos los derechos civiles, políticos, económicos y sociales de los ciudadanos europeos. Fue proclamada por primera vez por el Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión y la Comisión Europea el 17 de diciembre de 2000 en la ciudad de Niza.

Es un documento relevante para los ciudadanos en está época de injerencia política-judicial en nuestra salud. Pues queda consagrado el derecho a la integridad de las personas en el marco de la salud. En su artículo 3, se establece:

a) el consentimiento libre e informado de la persona de que se trate, de acuerdo con las modalidades establecidas por la ley;

b) la prohibición de las prácticas eugenésicas, en particular las que tienen como finalidad la selección de las personas.

Inmediatamente, en su artículo 4, encontramos la prohibición de la tortura y de las penas o los tratos inhumanos o degradantes. Puede entenderse que, las democracias occidentales que obligan a vacunarse a sus ciudadanos, bajo la pena de quedarse aislados del mundo y desterrarlos de la vida social, productiva, cultural, etc. Están cometiendo con una parte de la sociedad el infame delito de los tratos crueles, inhumanos o degradantes.

¿Es el certificado COVID una medida discriminatoria?

El Reglamento sobre el certificado COVID digital de la UE es aplicable desde el 1 de julio de 2021. Los ciudadanos y residentes de la UE vacunados pueden obtener y someter a verificación sus certificados COVID digitales en toda la Unión, lo que garantiza al titular del certificado COVID, quedar exento de las restricciones a la libre circulación. Pero, las personas que optaron por no vacunarse se les restringe no solamente el poder viajar, sino se les criminaliza privándoles de realizar actividades lúdicas, deportivas, etc. Es otra forma severa de discriminación, que imponen los gobiernos para obligar a las personas a modificar su opinión respecto a la vacuna.

La situación en Europa.

En Alemania el nuevo canciller, ha respaldado prohibir a las personas no vacunadas el acceso a gran parte de la vida pública. Al lado, en Austria, quienes no estén vacunados seguirán encerrados en sus casas, incluso después de que el gobierno levante el confinamiento el domingo. En España, vuelven las restricciones y los toques de queda nocturnos para no vacunados, cierre de bares y restaurantes y la palabra más temida: confinamiento, en este caso para los que se resisten a «inmunizarse».

El brutal atropello de las libertades en Europa es evidente. Pero todos los medios callan, prefieren silenciar y reprender el derecho de las personas a decidir sobre su cuerpo. En el mundo, cuando las grandes corporaciones hablan, los gobiernos y los medios callan. A los medios de comunicación y sus voceros, se les olvidan que, el derecho a la salud abarca libertades y derechos. Entre las libertades se incluye el derecho de las personas de controlar su salud y su cuerpo (por ejemplo, derecho a no vacunarse) sin injerencias (por ejemplo, torturas y tratamientos y experimentos médicos no consensuados).

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